Entre todo el
material feeder, una
caña feeder es una caña muy específica que ofrecerá cualidades adaptadas a esta técnica. Es sobre todo la puntera lo que la hace particular: es muy fina e intercambiable, y está coloreada para indicar visualmente una picada; a esta puntera también se le puede llamar
quiver tip.
Cabe señalar que la potencia de la puntera indica simplemente la sensibilidad a las picadas, sin relación alguna con la potencia real de la caña, que puede ir de 10 a más de 200 g para algunas cañas especiales de río. La potencia de las punteras, por su parte, se indica en
OZ, una unidad inglesa equivalente a 28 g; así, una puntera de ½ oz será más sensible que una de 1 o 2 oz. De la misma manera el material de la puntera tendrá importancia: en fibra de vidrio es un poco menos reactivo que en carbono, pero obviamente más sensible a las falsas picadas. En general, una puntera de cualquier marca se adaptará a tu caña siempre que el diámetro de la base sea idéntico, buen dato para completar tu colección de punteras.
La potencia de las cañas te indicará qué feeder vacío (sin cebado) deberás usar, y por consiguiente la distancia recomendada. Una caña de 20/40 gramos estará orientada a pesca a corta distancia —unos 50 m máximo—, mientras que una caña de 100 g o más será para larga distancia —más de unos 80 m—.
Una caña feeder es generalmente de 3 tramos para controlar el tamaño, salvo algunas cañas cortas que pueden ser de 2 tramos. Para empezar en un estanque, una caña de 3 a 3,60 m es adecuada; no subestimes las cañas cortas si no tienes obstáculos delante, son muy manejables y agradables. En ríos, para evitar al máximo la corriente, se prefieren cañas de 3,60 a 4,50 m.
En cuanto a las marcas, los modelos más buscados son las
cañas feeder Guru, las
cañas feeder Garbolino o las
cañas feeder Matrix. No olvides acompañarla también con un buen
carrete feeder y llenarlo con
nylon feeder.